martes, 31 de mayo de 2016

Estoy cansada de ser una buena madre


Sé que muchas al leer el título ya deben estar especulando que soy una mala persona al decirlo o mejor dicho, al escribirlo, pero lo digo sinceramente y con el corazón en la mano: ESTOY CANSADA DE TENER QUE SER SIEMPRE UNA BUENA MAMÁ. 

No me mal interpreten por favor, amo y adoro a mis hijas, y estoy segura que mi vida sin ellas no sería lo feliz que es ahora, pero también deben entender que como todos, pues me llego a cansar. Yo creo que ser mamá ahora es un poco más difícil de aquel tiempo en que nuestras madres nos criaban, cada vez las expectativas (o presiones) de ser una "súper mamá" son mayores y más aún para las mamás que tenemos un blog, es como que nos idealizaran y la verdad es que somos igual que ustedes, las realidades pueden cambiar, pero al final de cuentas somos madres, con sus defectos y virtudes.

Antes de ser mamá, ocupaba el tiempo en mis proyectos personales, pasaba tiempo con mi esposo y podía compartir con mayor frecuencia una tarde o noche con mis amigas; sin embargo, ahora mis días se centran únicamente en tener que trabajar y atender a mis hijas, y al llegar la noche siento que no he podido hacer absolutamente algo para mí y empiezo a estresarme con el tema. 

Últimamente la cosa ha estado peor, mi hija mayor ha entrado más fuerte a la etapa de los berrinches y todo para ella es llanto: que si le di el vaso rosado en vez del blanco, que si le di el cereal de aritos en vez del de chocolate, que por qué le partí el huevo para que se enfríe, en fin, ¡para todo! y trato de ser paciente, de entender que es una etapa, de recordar cada herramienta aprendida sobre disciplina positiva, pero siento que ya nada de eso sirve y que ¡YA NO PUEDO MÁS!, si a eso le sumamos que cuando por fin logra dormirse y yo siento que ya puedo "descansar", pues le toma la posta su hermana menor que ahora me despierta 3 o 4 veces en la noche, bueno fuera para sólo tomar leche (que con mucho gusto lo hago), sino que alucina que ya amaneció y se queda despierta y dando de gritos como si fuera de día, entonces tampoco me es posible descansar de noche/madrugada. Ahora, no es sólo esa situación la que ha aumentado mi frustración también le tengo que añadir que cada intento mío por compartir tiempo con mi esposo para darnos cariño o conversar, se ve "saboteado" porque ya sea que él se queda dormido esperando que mis hijas se duerman o que yo me duerma con ellas porque claro, el estar despierta de madrugada me pasa factura.

En este último mes, siento que he estado más agobiada que nunca, no he podido darme ni un momento para ir a la peluquería…me miro al espejo y me veo canosa, con las cejas recontra pobladas, con mis uñas hechas un desastre y no me gusta verme así, para mí el ir a la peluquería al menos una vez al mes era algo innegociable; sin embargo, ahora, es algo que con suerte logro conseguir. Sé que esto último de hecho suena algo banal, pero es era un gusto personal.  

Les juro que hay días en que sólo quiero huir de mi casa, abandonar todo y tener al menos una hora sola; ¿acaso es mucho pedir?, pues creo que para mí se va volviendo un lujo que cada vez me cuesta más tener y siento que no soy ni un 10% de la mujer que solía ser.

De seguro varias en este punto me dirán (más con sonido de critica) que el ser madre es el trabajo más bello que podemos tener, y sí, les voy a dar la razón, es un trabajo hermoso y de hecho no hay mejor recompensa que el ver felices a mis hijas, pero ya pues, seamos sinceras, es un trabajo que también tiene sus "lados feos" y al cual no podemos renunciar como cualquier otro trabajo, no podemos pedir vacaciones o hacer un alto para tomar fuerzas, ¡no, no se puede! o ¿me van a decir que verdaderamente para ustedes todo es color de rosa?, la verdad no lo creo y si hay alguna que tiene una fórmula mágica para que sea así, pues compártala, porque estoy completamente convencida que en este sentimiento no estoy sola.

Muchas de nosotras no decimos lo que escribo por temor al qué dirán, porque sentimos que si decimos en voz alta lo que pensamos le estaríamos diciendo a los demás que hemos fracasado como madres y eso ¡no es así!, no debemos sentirnos mal por decir que estamos cansadas, tenemos derecho a estarlo y por eso, cada vez que una mujer diga que se siente “cansada” de su rol de “buena madre”, no la critiquen porque una nunca sabe cuándo nos puede tocar experimentar ese sentimiento.




4 comentarios:

  1. es cierto suele ser demasiada presion, peor si cada vez exijen mas y mas y no solo nuestros hijos sino tambien el esposo que se aburre de ver a una mujer cansada y mal arreglada sin entender que la labor es tanta que aunq no queramos nos descuidamos en la apariencia

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  2. Exelente reflexión. Y no! No eres la única muchas te acompañamos en tu sentimiento. Es como casi dejar nuestra identidad individual para ponernos el traje de Mamá siempre y nunca deshacernos de él. Es dejar la peluquería para después y que ese día pase meses para que llegue.

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  3. me siento exactamente igual jajaj hasta q se hacen las 10 y me voy a trabajar, ir al trabajo a pasado de ser algo q antes decia proq lunes de neuvo, ahora digo cto falta para el luens jajaj a veces no damos a basto..y ams cdo se tiene uno de dos años con los berrinches a flor d piel y un bebe q tambien nos necesita..son lo mas ehrmoso del mundo pero q loca t vovles ja y con mi pareja no tenemos lamentablemnete muchos momentos..y cdo al fin los dos se duermen lo q mas queremos es descansar proq no sabemos cto durara ja yo si t entiendo!!jej

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  4. No sabes cuanto agradezco tu sinceridad, ahora se que no soy la única y no me siento tan mal. Tendría que contarles un poco de mi vida para que se den cuenta cuán extraña es esta labor de ser madre al 100% las 24 hrs del día. Buen día.

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