viernes, 18 de septiembre de 2015

Ser madre y trabajar fuera de casa


Cuando salí embarazada de mi china, yo estaba trabajando; sin embargo, por cosas del destino (o desatino de algunos jajajajaja), renuncié a mi trabajo a casi un mes de haber regresado de mi licencia de maternidad y la verdad es que si bien tuve miedo de dejar mi trabajo, el estar en casa con mi hija fue lo mejor que me pudo pasar. No obstante, luego de un poco más de un año tuve que regresar a trabajar...sí, tuve porque dado lo caro que son los colegios ahora y el costo de la vida, pues en casa se necesitaba otro ingreso, por lo que regresé al mundo laboral exterior (y digo exterior porque ser madre 24x7 es realmente todo un trabajo).

Ante mi nueva situación llegaron muchas interrogantes a mi cabeza, cómo por ejemplo el preguntarme ¿cómo se adaptaría ahora mi hija al no verme todo el día? y claro, cómo me sentiría yo al no estar con ella; ¿valdría la pena "sacrificar" nuestras horas juntas?, en fin, todo esto tenía un punto central y era la culpaLas madres conocemos muy bien esa horrible sensación de "CULPA" porque ya sea que trabajes en casa o fuera de ella, siempre sentirás culpa por lo que dejas de tener o hacer y porque lamentablemente también existen personas que tratan de hacernos sentir culpable sea la decisión que tomemos.

Gracias a Dios mi hija reaccionó muy bien ante el hecho de no estar conmigo durante el día y eso ayudó a que pueda empezar tranquila el trabajo, pero pese a ello no dejaba de preguntarme si el tiempo que me quedaría durante el día para estar con ella sería el suficiente. 

No hay una respuesta absoluta ante esa interrogante porque dependerá mucho del carácter de cada una, pero siendo que la mayoría de madres sentimos casi lo mismo en cuanto a este hecho, pues quizás lo que les diga las ayude a sentirse mejor: ¡LIBÉRATE DE LA CULPA!....se que es fácil escribirlo (o decirlo), pero no queda de otra porque sino el nivel de estrés a causa de la culpa te puede jugar una mala pasada e incluso enfermarte, con lo que estarás menos disponible para compartir el tiempo con los peques.

¿Y cómo hacemos para liberarnos de la culpa?, lo primero es dejar de lado las imágenes que vemos constantemente en la tele o en las redes sociales de las "madres perfectas" porque es una utopía pensar que existe una madre perfecta, así que saquemos de nuestras cabezas esa idea de perfección y aceptemos que a veces las cosas no salen como uno espera. Yo he dicho muchas veces que voy a salir más temprano del trabajo para llevar a mi hija al parque, pero entre una y otra cosa, no puedo hacerlo todas esas veces, por lo que en ocasiones (que pueden ser muy frecuentes) hay que compensar una cosa por otra, pero OJO, eso no significará el compensar a nuestros hijos siendo padres permisivos, noooooooo, los limites siempre deben existir y los hijos deben comprender que se deben seguir ciertas normas a pesar de no estar en casa.

Ahora, en lo que debemos enfocarnos e interiorizar es que más que cantidad de tiempo con nuestros hijos, se debe priorizar la calidad de tiempo que les demos, que puede ser incluso con las cosas rutinarias del día a día, como tomar desayuno juntos, leerles un cuento, etc. Cuando yo llevo a mi hija al nido siempre le pongo su CD de canciones y nos vamos cantando todo el camino, le hablo sobre las lindas cosas que hará y le terminó diciendo que nos veremos en casa para ver sus dibujos favoritos echadas juntas en la cama.

Lo importante también para poder conciliar de alguna manera el ser madres y trabajar fuera de casa es poder organizarnos adecuadamente, ¿en qué sentido?, pues en el sentido de que ajustemos nuestra rutina diaria para poder disfrutar tiempo con nuestros hijos, de esta manera iremos creando momentos en el día, que no tienen que ser necesariamente largas horas, para poder compartir con ellos, como el ejemplo que les puse de lo que hago camino al nido de mi chinita.....la dejo a las 8:15am-8-30am porque mi horario de entrada es a las 9am y me da tiempo de dejarla, además de que procuré tener súper cerca el nido de mi trabajo.

Finalmente, un consejo que no se debe dejar de lado: NO LLEVEN TRABAJO A CASA, así como se respeta el área laboral y no debemos llevar nuestros problemas del hogar, de igual manera debemos hacer con las cosas del trabajo y no llevarlas a la casa, porque ¿de qué sirve llegar temprano a casa para ver a nuestros hijos si tenemos que estar frente a la computadora trabajando?, estar con ellos no es que nos vean físicamente a su lado sino que también nos conectemos con ellos y disfrutemos del momento que pasemos juntos (eso aplica también para el exceso del uso de celulares o tablets para estar conectados a las redes sociales). Si es muy necesario el tener que llevar el trabajo a casa, algo que debería ser excepcional, pues habrá que hacerlo en cuanto los hijos se duerman, que es lo que también hago para no afectar mi tiempo con ella.

En conclusión, trabajar fuera de casa y ser madre, ¡no son incompatibles!, sólo es cuestión de organizarnos, establecer prioridades y dejar atrás la culpa.



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