lunes, 16 de marzo de 2015

Mi historia de Lactancia

Desde antes de salir embarazada tenía en mente darle de lactar a mi hija, el tiempo de duración no lo había considerado, sólo sabía que quería vivir la experiencia, aunque creo que era más por pose. Nunca me preocupé por leer al respecto y estar informada porque pensaba que era algo que se daba y punto. 

En mi familia (creo) sólo existe un caso de lactancia exitosa que fue el caso de una tía que daba de lactar hasta a sus sobrinos (como por ejemplo a mi hermano), pero de ahí no tenía mayores ejemplos al respecto y tampoco era muy cercana a esa tía cómo para hablar de ello. En el caso de mi mi mamá, ella siempre me decía que me dio de lactar no más de tres meses porque de ahí ya no tenía leche (e incluso me empezó a dar leche de tarro desde ese momento) y con mis hermanos fue un tema similar, por lo que no contaba con su orientación para este caso.

Entonces, ¿cuándo fue que me puse a pensar seriamente sobre dar de lactar?, pues fue en mis clases de psicoprofilaxis en Prenatal. Ahí me dieron charlas sobre la importancia de dar de lactar a mi bebé, de los beneficios que tendría la lactancia tanto para mí como para mi hija; y fue ahí que yo empecé realmente a pensar al respecto, a informarme. Después de mi charlas, la cosa estaba mucho más clara, sabía que sí quería dar de lactar, ya no por pose, sino porque estaba segura que sería el mejor regalo que le podría dar a mi hija porque no existe mejor alimento que la leche materna.

Lamentablemente no pude dar parto natural ya que por un tema de la presión arterial tuve que ser sometida a cesárea, de hecho el día que me iban a operar me preocupaba que mientras yo estuviera en la sala de recuperaciones no le vayan a dar formula a mi hija (iba a estar como 3 horas en la dichosa sala); sin embargo, a Dios gracias la clínica donde di a luz son pro lactancia y ellos me aseguraron que no le darían formula a mi pequeña, salvo que yo lo autorizara....y así fue, tanto las enfermeras como el pediatra que atendió el nacimiento de mi chinita, me apoyaron mucho sobre mi lactancia, me indicaron que tuviera paciencia, que poco a poco mi hija se iría pegando mejor al pecho y que la leche bajaría en unos días si mantenía constante la succión de mi hija.

La primera noche la pasé en vela, uno porque no podía creer que por fin tenía en brazos a mi pequeña y dos porque justamente por mi inexperiencia no sabía muy bien cómo la debía colocar para darle de lactar y con los nervios trataba de recordar las imágenes que me pasaban en mis charlas en Prenatal, pero poco a poco lo fui logrando. 

No les voy a mentir diciéndoles que todo fue maravilloso y que di de lactar sin problemas, de hecho al comienzo tuve heridas en los pezones y también sentí por un momento la inseguridad de no saber si mi hija realmente se llenaba con lo que le daba, pero me seguí informando al respecto y gracias a la asesoría de una gran persona pude sacar adelante mi lactancia.

Mi meta era dar de lactar al menos hasta el año y si después de eso seguíamos, pues enhorabuena...pero con mucha pena no pude llegar a lo que me había propuesto, ya que a los 11 meses de estar dando de lactar, de pronto un día mi hija no quiso recibir mi pecho y yo pensé que quizás era porque en ese momento no tenía hambre; sin embargo, ocurrió un par de veces más durante ese día y tuve que extraerme mi leche y darle a través de un biberón. Al día siguiente traté nuevamente de darle pecho y tampoco quiso, no sabía que hacer, así que le di biberón con todas las reservas de leche que tenía y cuando se acabó le empecé a dar formula.

De verdad me dio mucha tristeza terminar mi lactancia porque para mí era un momento muy especial con mi hija y era feliz viéndola como tomaba de mi pecho. Tiempo después (casi dos meses) supe sobre la llamada "huelga de lactancia" y comprendí que eso es lo que le había pasado a mi hija, no era que ya estaba lista para destetarse (porque tenía menos de un año) o que hubiera algún problema con mi leche, simplemente se trataba de algo pasajero que podía haber sobre llevado mejor de tener la información correcta.

Pintura de Katie Berggren

Es así que de toda mi experiencia puedo concluir que dar de lactar es algo maravilloso (con todas sus altas y bajas) y que las mujeres debemos de informarnos muy bien sobre este tema, confiar en nuestro cuerpo que es capaz de alimentar a nuestros bebés y sobre todo, que es muy importante estar rodeadas de personas que nos apoyen en esa experiencia, que nos digan "¡no te rindas!" porque siempre encontraremos personas que nos hagan dudar sobre nuestra capacidad para dar de lactar y es justamente a esa personas a las que debemos prestar oídos sordos. 

Espero de corazón que mi experiencia les sea útil ^_^



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