martes, 30 de septiembre de 2014

Cómo lidiar con nuestros hijos? - Parte II

Espero que las primeras recomendaciones que les dejé les hayan servido, ahora continuaremos con los consejos para poder lidiar con nuestros hijos:

Evitar etiquetas: hay que evitar poner etiquetas a nuestros hijos, ya sea para dirigirnos hacia ellos, como "eres un niño malcriado", "desobediente", etc., o para hablar de ellos ante terceras personas: "mi hijo es muy nervioso" o "mi hijo es inseguro". Caracterizarlos de esta manera y tratarlos como tales, deriva en la asunción de este tipo de roles por parte de los peques que finalmente se terminan comportando tal y como les marca esa “etiqueta”.

Centrarnos en lo positivo y señalárselo con frecuencia: esto es importante porque de esta manera reforzamos su autoestima, además que si todo el tiempo los estamos "amenazando" o diciendo que están haciendo algo mal porque lo único que se logrará con eso es crear mayores enfrentamientos con nuestros hijos.


Anticipar situaciones: hay que aprender a anticipar ciertas situaciones con nuestros hijos, qué significa eso?, por ejemplo, si sabes que a tu hijo le encanta agarrar tu celular y tú no deseas que lo tome, entonces trata de guardarlo para que ya no lo vea y se "antoje" agarrarlo.
Haz una pausa: esto va de la mano con tener paciencia y ser flexible, cuando sientas que estas al borde de la desesperación (o de un ataque? Jajajajaja) y no sepas qué hacer, haz una pausa. Yo personalmente, respiro y tomo un poco de agua antes de seguir tratando de lidiar con mi china.

Consecuencias y recompensas: el niño desde pequeño debe saber que hay consecuencias ante conductas no aceptadas. Sería maravilloso poder educar a nuestros hijos utilizando sólo técnicas positivas, pero no es posible. Para enseñarles patrones de conductas deseables, hay que hacer uso de las consecuencias positivas y negativas. El castigo no debe ser considerado como algo malo, pero OJO no hablamos de castigo físico.

Cuando el castigo se utiliza aislado, sin el equilibrio de refuerzos positivos para conductas adecuadas, no enseña al niño cómo reemplazar la mala conducta por otra más aceptable. Además, cuando se usa un castigo de manera frecuente, pierde eficacia.

No hay que retrasar el castigo, hay que hacerlo tan pronto como sea posible después de la mala conducta para que resulte eficiente. Las conductas se controlan mediante consecuencias inmediatas.
Hay que explicar siempre las consecuencias, debe saber qué conductas le desagradan y lo que va a ocurrir si continúa perseverando.

Ahora no todo es castigo, hay que darle también recompensas si es que dejó de realizar esas conductas que no deseamos o ha hecho algo bien, pero de preferencia que esas recompensas no sean algo material, sino experiencias, como por ejemplo: pasar un tiempo juntas en el parque o ir al cine.


Todos estos tips van de la mano con el estilo de crianza que cada una tiene, ya que podrás adecuarlos a éste.

Sabes cuál es tu estilo de crianza?, aquí te dejo un divertido vídeo para que lo descubras.

 

Que les vaya lindo!!!



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