martes, 26 de septiembre de 2017

¿Hasta que los hijos nos separen?

Convertirse en padres es algo que pone a prueba la relación de pareja porque pasamos de ser sólo dos para ocuparnos de uno o dos niños cuyas necesidades muchas veces se contraponen a las nuestras y nos cambian TODO. Tener hijos es sin duda maravilloso y de hecho no cambiaría por nada el tener a mis hijas, pero no podemos negar que ser papás es un papel demandante y terminas agotado porque ya no sólo debes de preocuparte por ti y de tu pareja.
Sin darnos cuenta dejamos que la rutina y el cansancio nos gane el día, llega la noche y lo único que quieres es echarte en tu cama a descansar, quizás con cero ganas de tener una conversación, sólo querer desconectar el cerebro para ya no tener que pensar más en las cosas del día y quieres “sumergirte” en la tele o en las redes sociales, cruzando sólo unas cuantas frases con nuestras parejas que fácil ni siquiera son cariñosas y así la comunicación se va perdiendo al punto que se hablan más a través del whatsapp que en vivo.
Cuando nació Aitana sentía casi imposible el poder equilibrar mi rol de madre con el de esposa (de hecho, esa fue la razón por la que terminé creando el blog), esperaba con ansias que Carlos llegara a casa, pero no precisamente para estar con él sino porque necesitaba tener 5 minutos de respiro de haber estado todo el día con la bebé. Debo confesar también que yo mal humorada como a veces soy, cuando mi esposo llegaba a casa y me decía ¿qué tal tu día?, le respondía: ¿cómo crees que estuvo mi día encerrada aquí no haciendo otra cosa más que estar con la bebé?...lo sé, lo sé, suena horrible eso, pero todas sentimos en algún momento ese fastidio y bueno, de hecho, con ese tipo de respuesta, estoy segura que a él se le quitaban las ganas de decirme o preguntarme alguna cosa más y hasta de “ponerse romántico”.  
No voy a decir que para los hombres sea más sencillo porque ellos también “sufren” los cambios, pero a las mujeres se nos suman los cambios físicos por los que atravesamos durante el embarazo y con el post parto. Lo último en que pensamos es tener intimidad con nuestras parejas, sólo queremos descansar y que el bebé nos dé un tiempo mayor de una hora para poder dormir, por lo que la ausencia de sexo también comienza a mermar en la relación, no es necesariamente lo más importante, pero de hecho influye mucho porque nos aleja un poco más.
Hace un tiempo por fin comprendí que es sustancial buscar momentos para compartir en pareja porque los hijos son “prestados” y un día finalmente se irán de casa a seguir sus propias vidas, siendo nuestro compañero de vida quién se queda con nosotros. Por ello, tan importante como darnos al menos 5 minutos para nosotras, lo es el tener un espacio donde podamos salir de la rutina, conectándonos nuevamente con la pareja ya sea saliendo a cenar solos, conversar, ver una serie juntos e incluso una pequeña escapada a un hotel.
Ahora, 4 años después desde que nació nuestra primera hija y con otra nena en casa, puedo decir que, si bien no es sencillo mantener un equilibrio entre ambos roles, no es algo imposible. Mantener un matrimonio no es una tarea sencilla y sostener el amor que unió a la pareja constituye un reto diario, pero es un esfuerzo que vale la pena hacer.


martes, 4 de julio de 2017

Comiendo de manera saludable

Como les comenté hace un tiempo, tengo diabetes, por lo que tengo que cuidar mucho lo que como, aunque debo confesar que este último mes he “perdido el rumbo”, pero ya debo volver a disciplinarme por lo que el taller que tuve hace unos días con Estefanía Belaunde de Holistic Living me cayó del cielo ya que pude aprender algunas recetas saludables y aprender también lo que significa comer de manera consciente, más aún si se tiene un tema como el mío.

De verdad que nunca pensé que la comida vegana fuera rica y siempre me burlaba de mis amigos que llevan ese tipo de alimentación porque para mí se estaban perdiendo lo mejor de comer, pero nada que ver porque he descubierto que hay platos veganos buenazos que no tienen nada que envidiarle a la comida “regular". Estoy segura que muchos deben tener los mismos prejuicios que yo tuve y eso pasa en su mayoría de casos por desconocimiento, pero sólo es cuestión de darse una oportunidad de probar y quizás hasta les termine gustando tanto como a mí. Así que para que se animen a degustar les voy a dejar un par de recetas de lo que aprendí a preparar con Estefanía (una de ellas es la leche de almendra que tanto me pidieron) y que de seguro les gustará a sus peques:

Leche de Almendras

Ingredientes
·      1 taza de almendras crudas, previamente remojadas
·      3 tazas de agua

Preparación
1.    Remojar las almendras en un bol con agua de un día para otro.
2.    Enjuagar las almendras y transferir a la licuadora.
3.    Licuar las almendras con agua.   
4.  Colar la mezcla con una telita bien fina para separar la pulpa de las almendras de la leche
5.  Mantener refrigerada por o hasta 3 días

Yo pensé que hacer leche de almendras era toda una chamba y por eso la compraba, pero en verdad es mucho mejor hacerla uno mismo porque si revisan las cajas de las leches vegetales que venden en los supermercados no son tan “naturales” como nos las pintan.

Panqueques

Ingredientes
·      2 plátanos
·      1 taza de harina de avena
·      ¾ de taza de leche vegetal (si han preparado la de almendras, úsenla)
·      2 cucharadas de semillas de chia
·      1 cucharadita de canela
·      Aceite de coco

 Preparación
1.    Calentar la sartén a fuego medio
2.    Licua todos los ingredientes hasta crear una masa homogénea  (si la masa está muy espesa, puedes agregar un poco más de leche)
3.    Agrega una cucharada de aceite de coco en la sartén
4.    Agrega suficiente mezcla para formar un panqueque
5.    Dejar cocinar hasta que veas burbujitas en la superficie o que los lados se empiecen a endurecer o dorar
6.    Voltear el panqueque con una espátula con cuidado de no deshacerlo
7.    Dejar cocinar por un par de minutos
8.    Transferir a un plato y repite el mismo procedimiento hasta que hayas utilizado toda la mezcla


Estas recetas son muy sencillas de preparar, ideales para las mamás que vivimos a mil por hora. Ya me cuentan que tal les fue con la preparación y cómo les pareció. Besos.


martes, 28 de marzo de 2017

Cosa Seria: Cáncer de Cuello Uterino

El 26 de marzo fue el día mundial contra el cáncer de cuello uterino. Es la neoplasia más común en la población femenina del país con una tasa de incidencia de 19.2 casos por cada 100,000 mujeres en Lima Metropolitana.

El cáncer de cuello uterino es causado por el Virus del Papiloma Humano (VPH). Este agente infeccioso que se contagia por vía sexual y se aloja en los genitales de la mujer es una enfermedad muy frecuente y que no genera síntomas. En menos del 5% de mujeres infectadas puede producir lesiones precancerosas, que de no ser tratadas a tiempo, se convierten en una neoplasia maligna. 

“Existen ciertos prejuicios sobre el Papanicolaou (principal examen detector de esta enfermedad): la mayoría de mujeres cree que este examen es incómodo y doloroso, además del pudor natural que algunas experimentan; sin embargo, los exámenes son indoloros y realizados anualmente pueden ayudar a detectar lesiones precancerosas”, señaló Henry Valdivia, ginecólogo oncólogo de Oncosalud


Asimismo, el especialista detalló algunos puntos clave a tomar en cuenta frente a este mal:

1) Educación. El principal aliado contra el VPH es la prevención, y para que ésta dé resultados es fundamental el acceso a la educación sexual. Una conducta sexual responsable evitará que el virus contagie a la mujer.

2) Vacunación. La forma más eficaz de evitar este mal es la vacuna contra el VPH, la misma ya se aplica en nuestro país y que se recomienda a niñas  entre los 9 y 14 años, o a mujeres que aún no hayan iniciado vida sexual. 

3) Exámenes preventivos. Es recomendable que las mujeres inicien sus pruebas de Papanicolau tres años después del inicio de la vida sexual; prueba que puede detectar anormalidades premalignas. Cuando el Papanicolaou es positivo, es necesario realizar una colposcopia y biopsia para el diagnóstico exacto de la enfermedad. Existen actualmente pruebas alternativas como son el Test para detectar la presencia del VPH o la inspección visual con ácido acético (IVAA).

4) Factores condicionantes. Existen conductas que aumentan el riesgo de contagiarse del VPH y desarrollar cáncer, entre estas se encuentran: inicio precoz de relaciones sexuales, tener múltiples parejas sexuales, uso de anticonceptivos orales por más de cinco años, tabaquismo, enfermedades inmunosupresoras como el VIH, dietas deficientes en vitaminas, entre otras.

5) Tratamiento. Las lesiones precancerosas se pueden curar al 100% gracias a  tratamientos sencillos que se realizan de forma ambulatoria con anestesia local. Cuando una mujer presenta cáncer, los estadios iniciales necesitan cirugía radical, mientras que, en estadios avanzados se suele realizar radioterapia y quimioterapia. 

Es muy importante tomar conciencia de esta enfermedad y sobre todo que el prevenirla está en nuestras manos, hacerse un chequeo anual a través del Papanicolaou podría ser determinante en algunos casos. Por nosotras y nuestros hijos, debemos estar saludables.



viernes, 24 de marzo de 2017

Cómo ayudar a nuestros hijos en su periodo de adaptación al nido

Cuando estuve en la búsqueda de un nido para mi hija mayor, me interesaba encontrar un lugar que contara con un proceso de adaptación amigable y sobre todo respetuoso de los tiempos que tiene cada niño para afrontar esta nueva etapa. 
Ir al nido conlleva su buena cuota de emociones, tanto para los padres como para los niños. Para un pequeño, el ingreso a un nuevo entorno preescolar, lleno de maestros y niños desconocidos, puede causar mucha ansiedad. Los padres podrían tener emociones encontradas acerca de si su niño está preparado para el preescolar por considerar que son muy pequeños para iniciar este etapa. Al inicio también tuve mis dudas al respecto, pero con mi esposo concluimos que el nido ofrecería muchos beneficios a nuestra hija ya que es un excelente lugar para que los niños interactúen con pares y aprendan lecciones de vida valiosas, como saber compartir, esperar su turno y seguir reglas. 
Muchas veces los padres dudan si dejar sólo a su hijo desde el primer día o acompañarlo inicialmente. Es importante no sólo que el niño adquiera seguridad, sino que los papás tengan la seguridad y se sientan tranquilos de dejar a sus hijos en el lugar escogido ya que esta sensación y confianza se la transmitirán al niño, incluso sin querer. Hay que recordar que los niños pequeños pueden captar las señales no verbales de sus padres y si como padres nos sentimos culpables o preocupados por dejarlos en el nido, probablemente lo perciban.
Si el primer día de clases, el niño muestra resistencia o se niega a participar en la clase, no hay que molestarse, ya que esto empeora la situación. Debemos tener mucha paciencia en este proceso y tratarlos con cariño. Para esto, es importante que para los primeros días de clases se busque la estrategia adecuada para lograr la adaptación del niño, ya que no todos requieren el mismo proceso. Algunos niños se quedan solos y tranquilos desde el primer día, otros buscan el apoyo o la presencia de mamá, papá o de su nana, de ser el caso. Una buena estrategia podría ser dejar al niño por horas, sin pretender que haga el horario completo, así se irá feliz y es bastante probable que quiera regresar al día siguiente.
En el caso de mi chinita mayor, me sorprendió mucho al ver que se adaptó rápidamente al nido y en menos de una semana me dijo "chau mamá". Debo confesar que a mí me costó mucho más hacerme la idea que se quede sola y cuando ella se despidió de mí tan fácilmente me puse a llorar en el auto jajajajajaja.
Algo muy importante que debemos considerar es nunca irnos a escondidas. Aunque parezca tentador, marcharse sin despedirse puede hacer que los niños se sientan abandonados; por otro lado, una despedida prolongada solo podría servir para reforzar la sensación del niño de que el nido es un lugar malo. Un ritual constante y predecible de despedida puede facilitar la salida, incluso podríamos valernos de objetos que ayudan a la transición, como una foto familiar, un muñeco especial o una manta favorita.
Ya sea que el peque se muestre entusiasmado o reacio a ir al preescolar, sería ideal que al entrar al nido un miembro de la escuela esté al alcance para ayudar en el traspaso del niño hasta el salón. Algunos niños tal vez vayan corriendo al encuentro de sus compañeros, mientras que otros podrían querer unos mimos en privado y un cuento de alguien que los cuide antes de unirse al grupo.